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COMUNICACIÓN MEDIÁTICA

 

La mayoría de los medios de comunicación en Bolivia (como en otros países) se mueven sobre un trípode compuesto por a) Empresarios que utilizan medios de comunicación para influir en las decisiones de gobierno y del poder para favorecer a sus intereses económicos; b) Dirigentes político-partidarios que tienen a su cargo diarios, radioemisoras y canales de TV, los que forman parte de un emporio económico-empresarial; c) Sistemas de maniobra ideológica mediante la fe y que está compuesto por radioemisoras y canales de TV a cargo de la iglesia católica y “iglesias evangélicas” donde la adoración a Dios se realiza “en vivo y al minuto”.

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Bolivia: El conflicto mediático en la “Guerra del Gas”

(Tomado de Revista Tipográfica. Nº 59. Buenos Aires, Argentina)

 

El violento conflicto boliviano que terminó por derrocar al presidente constitucional pero cuestionado Gonzalo Sánchez de Lozada no estuvo “matizado” solo por marchas, bloqueos de calles, avenidas y carreteras, o por la represión policial o militar que generó 81 muertes y más de 400 heridos. Los medios de comunicación libraron otra batalla en la “Guerra del Gas”

 

Edgar Ramos Andrade(*)

 

Bolivia pasa por un momento político muy delicado. Entre el 19 de septiembre y el 17 de octubre este país cambió de Presidente, aunque para ello haya tenido lugar una revuelta popular que terminó destituyendo a un mandatario constitucional: Gonzalo Sánchez de Lozada (MNR). Pero este levantamiento estuvo acompañado de una singular “guerra mediática” de la que hablaremos más adelante.

Más delicado aún fue el saldo de esta radical protesta social: 81 muertos y más de 400 heridos, solo en octubre por enfrentamientos de vecinos (especialmente de El Alto), trabajadores mineros y campesinos contra efectivos militares y policiales, varios de los cuales fueron traídos desde el lejano oriente del país.

El antecedente de este movimiento fueron dos “guerras” y otras formas de protesta: La del Agua (Cochabamba, 2000) del estaño (Huanuni, 2002) y el bloqueo campesino en el altiplano de La Paz, en abril de 2000. Ahí la gente comenzó a perder el respeto a los conductores del Estado y los partidos políticos denominados “sistémicos”.

 

POR QUÉ LA “GUERRA DEL GAS”

El mayor problema fue el proyecto del ex presidente Sánchez de Lozada, de vender a Estados Unidos gas natural, recurso del cual Bolivia es potencia latinoamericana, en condiciones desfavorales para el país. De cada 100 dólares que se obtendría por vender ese recurso, 18 son para Bolivia. Y esto está escrito en la Ley 1689 de Hidrocarburos, cuyo texto debiera ser cambiado por el nuevo gobierno, y por el que murieron más de 80 personas.

Esa misma ley otorga derecho propietario a las empresas internacionales que tienen a su cargo los campos petroleros. Entonces, sectores sociales (mineros, maestros, campesinos, comerciantes informales, transportistas, etc.) y territorios determinados (la ciudad de El Alto, que “ahogó” a La Paz) se movilizaron primero en contra de aquel proyecto de venta y, ante la sucesiva reguera de muertes, exigieron en coro (y lograron) la renuncia forzada de Sánchez de Lozada, quien huyó a Estados Unidos.

El nuevo presidente, el comunicador e historiador Carlos Mesa, tiene ahora el reto de satisfacer exigentes demandas de sectores sociales, así como intentar recuperar la credibilidad del decaído sistema de partidos políticos que llevó a Sánchez de Lozada al poder por segunda vez. La tarea no es fácil y no faltan voces que alertan de incumplimientos gubernamentales y de nuevas y violentas protestas…

Pero mientras en las calles de las ciudades de La Paz y El Alto (más de 1.5 millones de habitantes) se reprimía y se mataba a la gente, los medios de comunicación (propietarios y operadores) protagonizaban una guerra paralela; la de mensajes diseccionados. Unos desde el gobierno y otros en contra de él.

 

LA  “GUERRA MEDIÁTICA” PARALELA

En cuanto a la “guerra mediática”, la mayoría de las redes nacionales de televisión (las “más vistas” (Unitel, Bolivisión, ATB, Uno, PAT y otras) ocultaron (casi deliberadamente) lo ocurrido en la serie de masacres. Mientras en el paupérrimo barrio alteño Villa Ingenio se mataba gente en serie, esas redes seguían con sus “reality show” o las cursis telenovelas. Ese ocultamiento de la realidad llegó a su extremo cuando cinco periodistas del estatal canal 7 (a cargo del gobierno) renunciaron a su cargo... En medio de este panorama, le salvaron a la poderosa TV las redes RTP y “Cadena A” que arriesgaron y mostraron crudas escenas de muerte.

En la prensa escrita, tan solo los periódicos “Pulso”, “Juguete Rabioso” y el diario “El Alteño” demostraron hablar de frente y mostrar la crudeza de las masacres. Los pocos diarios nacionales (La Prensa y La Razón, por ejemplo) mostraron estar manejados por personeros cercanos al fugado gobierno. Los mensajes de éstos estuvieron llenos de eufemismos y retóricas formales que no convencieron y hasta generaron repulsa en la población alteña y en los movimientos sociales. Periodistas de muchos medios se vieron en figurillas cuando los marchistas, manifestantes y bloqueadores de calles y carreteras les decían: “Ustedes mienten y no pueden entrar aquí”.

Fue patético ver que estos medios (obviamente por “orden superior”) preguntaban a los ministros, en medio de las muertes en serie, acerca de los apoyos internacionales que recibía el acorralado gobierno. Casi nadie preguntaba acerca de las muertes y la forma de frenarlas. La censura era obvia…

En cuanto a radio, es destacable la labor de las radios Pachamama, Wayna tambo e Integración, las tres de El Alto, así como de la red Erbol (más de 30 radios a nivel nacional) y otras que comenzaron a mostrar la crudeza del sangriento conflicto social. En los tres casos, se notaba la “transmisión en vivo” de la matanza de personas en serie, con la crudeza que ello implicaba y el impacto que tenía.

El líder radial “Grupo Fides” (casi 30 emisoras) coronó algunos desaciertos con un “pirateo informático” bien utilizado por el fugado Presidente, lo que generó confusión y dudas acerca de las encuestas de esa red. El ahogado Presidente dijo a la prensa internacional que una encuesta de Fides le daba un 70 por ciento de apoyo. La emisora tuvo que desmentir públicamente porque un “hacker” (pirata informático) invirtió los resultados de esa encuesta…

Ello no es todo. Se llegó al extremo del acallamiento de la voz de a red televisiva RTP (que transmitía las masacres), de la explosión en la antena para acallar Radio Pío XII (de Oruro) y de confiscar las ediciones de “El Diario” en la edición del miércoles 15 de octubre, en la que analistas norteamericanos opinaban que los bolivianos tienen derecho a pedir la renuncia de su presidente.

Los ejemplares de la edición extraordinaria del semanario “Pulso” también fueron confiscados. Ese periódico publicó una nota editorial en tapa, en la que pedía la renuncia del Presidente Sánchez de Lozada.

 

LOS MEDIOS ALTERNATIVOS

Otro mérito de las batallas mediáticas de la “Guerra del Gas” está en la desigual lucha de los medios alternativos (con mensaje contestatario y no censurado) que utilizaron dos sistemas para darse a conocer: radio e internet. En cuanto a la radio, los reporteros de “Pachamama” sufrieron tanto como los heridos y familiares de muertos, porque “transmitieron en vivo” asesinatos, masacres y hasta la ejecución de un soldado amotinado que fue traído del cálido oriente al frígido altiplano alteño.

Entre los medios informatizados están los portales www.bolivia.indymedia.org, www.argentina.indymedia.org  y  www.bolpress.com además de  www.rebelión.org  y  www.econoticias.com; esos medios dieron el nombre y el apellido del oficial que presuntamente ejecutó a un soldado que se negó a disparar contra gente sin armas: El capitán Erlan Menacho fue acusado por el diputado opositor Evo Morales, de haber dado un “culatazo” en el rostro y luego haber ejecutado, en plena vía pública, a un soldado.

 

(*) Edgar Ramos Andrade, comunicador graduado 

en la Universidad Nacional de La Plata. Investigador y activista social boliviano.

 

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PONENCIAS

 

Transcribimos a continuación el capítulo Conclusiones, de la Tesis “Línea informativa centralista en un Estado descentralizado. Los diarios bolivianos ante la descentralización del Estado (Comunicación Pre-democrática)” presentado y defendido por Edgar Ramos Andrade (Legajo Nº 1392 / 1) ante la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata (Provincia de Buenos Aires, República Argentina). El texto completo será presentado a fines del primer semestre de 2004, en el libro “Comunicación Pre-Democrática” en actual elaboración. Director de Tesis: Lic. Carlos Giordano, Docente de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP.

 

Línea informativa centralista en un Estado descentralizado. Los diarios bolivianos ante la descentralización del Estado (Comunicación Pre-democrática)”

 

Capítulo IV. Conclusiones

Hacia una comunicación descentralizada

IV.1. Comprobación y /o refutación de hipótesis  

Por las cifras expuestas y las consideraciones realizadas acerca del comportamiento informativo de los diarios bolivianos analizados en el presente estudio, se comprueba fehacientemente que los diarios bolivianos mantienen una línea informativa centralista, es decir que dan preferencia absoluta en su cobertura a la información generada en las ciudades capitales departamentales y dejan de lado la información generada en municipios ubicados fuera de las nueve ciudades capital de departamento.

 

Cuadro 16

Espacio asignado a la información electoral municipal por los diarios 

“El Deber”, “Los Tiempos”, “La Razón” y “Presencia” entre el 22/9/1999 

y el 6/12/1999 (76 días)

(Expresado en centímetros / columna)

Diario

Espacio ING

Porcentaje

Espacio IMCD

(9 Municipios)

Porcentaje

Espacio IMID

(305 Municipios)

Porcentaje

Espacio Total

Porcentaje

 

El Deber

6.089

9%

49.985

69%

16.122

22%

72.196

100%

Los Tiempos

10.689

16%

44.039

66%

12.220

18%

66.948

100%

La Razón

23.347

22%

62.313

59%

20.275

19%

105.935

100%

Presencia

16.391

24%

39.829

57%

12.901

19%

69.121

100%

Resumen 4 diarios

56.516

18%

196.166

63%

61.518

19%

314.200

100%

Referencias:

Espacio ING: Información Nacional Genérica

Espacio IMCD: Información sobre Municipios capital de Departamento

Espacio IMID: Información sobre Municipios del Interior de cada Departamento

 

El cuadro anterior da lugar a otras cifras promedio de material electoral municipal destinado por los cuatro diarios estudiados a la información de los municipios en pleno período electoral municipal, entre el 22 de septiembre e 1999 y el 6 de diciembre de 1999:

  • 21.796 centímetros / columna destinados a la información referida a cada uno de los nueve municipios capital de departamento. Es decir un 63 por ciento del total.

  • 220 centímetros / columna destinados a la información referida a cada uno de los 305 municipios del interior de cada departamento. Es decir el 18 por ciento del total.

  • El resto del espacio es la información nacional genérica (ING) que corresponde a 56.516 centímetros / columna, o sea el 18 por ciento.

Cuadro 17

Promedio de material periodístico difundido por los diarios “El Deber”, “Los Tiempos”, 

“La Razón” y “Presencia” entre el 22/9/1999 y el 6/12/1999 (76 días) discriminado en material de municipios capital de departamento y municipios del interior de cada departamento

(Expresado en centímetros / columna)

Categoría

Total 

municipios

Cantidad total 

de material difundido

Cantidad 

promedio de material difundido

Porcentaje

%

Municipios capital de Departamento

9

196.166

21.796

76%

Municipios del Interior con algún grado de cobertura

208

61.518

294

24%

Municipios del Interior sin cobertura periodista alguna

97

0

0

0%

Totales / Promedio

314

257.684

---

100%

 

En síntesis, mientras se ha destinado 21.796 centímetros columna / día / promedio a los 9 municipios capital de departamento, en contraste los cuatro diarios destinaron un promedio de 294 centímetros columna / día / promedio a otros 208 municipios. De hecho, 97 municipios han quedado marginados de toda cobertura en el mencionado período.

 

IV.2. Línea Informativa Centralista (LIC)

Los elementos que influyen en la conformación y mantenimiento de un sistema de comunicación centralista, son:

 

  • La cobertura de medios de comunicación nacionales (mayoría absoluta de redes de radio y televisión) tienen como centro de la información a una autoridad o representante nacional que tiene origen de su accionar en la actividad nacional genérica y cuyo discurso (de esa autoridad y del medio en sí) no hacen hincapié en la incidencia regional o en la persona que habita regiones alejadas de las capitales departamentales. Mantienen al conflicto político como medio de generar información noticia, aunque esta tenga ribetes exclusivamente personales. En 9 municipios capital de departamento, los medios (y los periodistas) tienden a mantener el precepto de que la información proviene “del entorno” del alcalde haciendo incidencia incluso en la disputa personal con algún concejal opositor.  

  • La noticia en Bolivia continua siendo, al perecer, la que genera el poder central y su círculo cerrado pero no la que se origina en la persona (el ciudadano y sus necesidades) como miembro fundamental del Estado.  

  • Existe un divorcio comunicacional-informativo implícito absoluto entre el gobierno central, las prefecturas y los municipios .  

  • Los departamentos de Comunicación Institucional, Relaciones Públicas o prensa) de las nueve prefecturas no trabajan en coordinación con sus pares de los ministerios, excepto para cumplir su función de “maquillar” la imagen de las autoridades correspondientes cuando realizan una esporádica visita a regiones alejadas del país.  

  • El contenido informativo de la mayoría de los diarios está condicionado a intereses económicos, políticos, empresariales y de otra naturaleza, lo que contribuye a aumentar la “discriminación informativa” de los municipios ubicados fuera de las ciudades capital de departamento.  

  • Los medios de comunicación del sistema centralista y tradicional, tienden a utilizar a los municipios (especialmente a los rurales) solo con fines de escándalo o de desprestigio en los aspectos político, económico y/o social.

Por las consideraciones expuestas, la Línea Informativa Centralista puede ser definida como la política editorial de los diarios de circulación nacional en particular, y de los medios de comunicación) en general, que margina y no difunde los hechos noticiosos ocurridos en la mayoría absoluta de los municipios bolivianos, los que sin embargo, son reconocidos por la Constitución como autonomías regionales con recursos públicos propios y desde donde el descentralizado Estado boliviano busca reimpulsar su lucha contra desigualdades socio-económicas.

 

IV.3. Medios y periodistas cómplices

Los periodistas admiten que los medios son, involuntariamente, cómplices del mantenimiento del sistema de pobreza de las poblaciones del área rural. Así lo confirman algunos testimonios de periodistas de algunos de los diarios analizados en el presente estudio:

 

Edgar Toro, periodista del diario “Presencia”(1):  

  • PREGUNTA: Un hipótesis que se plantea en este estudio es que los diarios contribuyen a mantener o acrecentar el estado de pobreza de poblaciones pequeñas. ¿Cuál es su criterio?

  • RESPUESTA: Es evidente la hipótesis planteada, si se considera que un medio de comunicación es un instrumento de educación para la población y no le estamos dando una información educativa a la gente en áreas marginales. Por supuesto que se contribuye a mantener ese estado de pobreza el desempleo y la falta de superación en ese sector. Mientras los medios alternativos para educar a la población no lleguen a esos sectores, involuntariamente se está colaborando a que no ayudemos a resolver el gran tema que es de la pobreza.

  • PREGUNTA: ¿Puede decirse que los medios son cómplices involuntarios...?

  • -Claro, pero siempre precisando el carácter de involuntario. Hay una complicidad involuntaria porque los medios no están ayudando a resolver esos problemas. Si se mantiene ese centralismo, donde todo ya está trillado, está hastiado de la población y hay una mayoría adormecida, dormida, sin fuentes de trabajo sin necesidades cubiertas en cuanto a servicios y los medios no llegan para plantearles alternativas de desarrollo, obviamente es cómplice de ese subdesarrollo en el que estamos sometidos.

Miguel Lora, jefe de Informaciones del diario “Los Tiempos” de Cochabamba (2)

 

  • PREGUNTA: La prensa (los diarios) contribuyen a que se mantenga el estado de pobreza y abandono del Estado y de los diarios, que no fiscalizan nada. ¿Qué opina Ud.?

  • RESPUESTA: Eso es cierto pero quiero hacer una aclaración. La pobreza de los municipios alejados de la capital principal no es culpa de los medios. La pobreza es un problema estructural. La forma de cobertura, la discriminación periodística e informativa es un efecto de eso, nada más. Es una consecuencia. No podemos hacer nada. Por más que hagamos una cobertura diaria de todos los municipios del Departamento de Cochabamba, no vamos a lograr nada, simplemente porque nadie va a comprar periódicos allí. Nosotros no vamos a vender periódicos en Arque porque allí la gente no tiene para comer. La gente no va a leer el periódico. Lo que sí hemos intentado es darle la voz a las provincias, un día a la semana. Lo hemos hecho durante seis meses con todas nuestras limitaciones. Pero por los problemas económicos y la crisis que llegó a Cochabamba muy fuerte, tuvimos que reducir páginas en un 50 por ciento. ¿Qué fue lo primero que voló? Lo prescindible. ¿Que estaba entre lo prescindible? Las provincias. porque comercialmente no nos interesaba vender periódicos en Arque porque no íbamos a poder hacerlo. teníamos que vender periódicos en la ciudad, por lo tanto era importante mantener bien nuestra presencia en la ciudad.

  • PREGUNTA: ¿No son directos responsables pero al menos cómplices involuntarios?

  • RESPUESTA: Es posible que sí pero como te digo, no es culpa directa de los periodistas. Los periodistas no lo hacen voluntariamente sino las circunstancias le obligan a actuar así. Si el periodista no tiene condiciones para ir a cubrir una noticia a Tapacarí, que son seis horas de viaje desde Cochabamba, si el periodista no tiene un espacio para hacer un espacio para hacer una nota de Tapacarí, si el empresario no le interesa comercialmente la provincia o la región, sin ir lejos la región del terremoto (Aiquile y Totora), conspiran muchos factores para marginar a la provincia más alejada del departamento, Ese es un fenómeno general: El Deber, Los Tiempos, La Razón, todos tienen ese problema.

  • De las expresiones vertidas en el acápite anterior, pueden extraerse consideraciones adicionales 

  • Los periodistas ignoran cuántos municipios tiene determinado departamento. Por ejemplo en la edición del 22 de septiembre, “El Deber”, con el título de “Candidatos en provincias” publicó la lista de postulantes a alcaldes en 45 de un total de 50 municipios del departamento de Santa Cruz. Quedaron excluidos cinco municipios.

  • El proceso electoral que se desarrolló en Bolivia en 1999 en los 314 municipios (o sea mediante 314 elecciones regionales) fue planificado, aparentemente, por los diarios estudiados con una visión de municipio de capital de Departamento, lo que implica hablar de 9 sobre un total de 314 municipios.

  • El periodismo boliviano no acompaña los procesos de descentralización y municipalización que tienen vigencia en Bolivia aunque en esto tal vez tengan algún grado de incidencia la actitud de los propios conductores del gobierno central.  

IV. 4. Casos de algunos municipios marginados por la prensa centralista

 

¿Qué decir de los municipios marginados por la prensa centralista? ¿Son 305 que tuvieron una cobertura desproporcionadamente aislada frente a las nueve ciudades capitales de departamento. Pero ¿los 97 que no fueron mencionados una sola vez por esos cuatro diarios de circulación nacional en 76 días del proceso electoral municipal? Intentemos algunas consideraciones.

  • Urubichá (segunda sección municipal de la provincia Guarayos del Departamento de Santa Cruz) es considerado uno de los centros de atracción turística porque es considerada como una nueva “fábrica” de violines con los que se ejecuta la conocida música barroca impulsada por los misioneros jesuitas, desde épocas de la colonia española. Sin embargo, de sus 5.960 habitantes, solo 257 ciudadanos tienen las “Necesidades Básicas Satisfechas”. Los otros 5.703 habitantes viven en diferentes grados de pobreza, según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Urubichá fue mencionado solo en dos ediciones de los cuatro diarios del presente estudio. Una nota fue publicada por “La Razón” de La Paz. La otra, por “Presencia”, también de La Paz. Urubichá fue ignorada “olímpicamente” por el diario cruceño “El Deber”.  

  • Colcha “K” (primera sección municipal de la provincia Nor Lípez del Departamento de Potosí) es considerada como una de las reservas de ganado camélido (llama y vicuña) y del poco conocido cereal denominado quinua, que constituye el alimento más nutritivo del altiplano boliviano aunque con pocos niveles de consumo. Por otro lado, la carne de llama es conocida por sus propiedades nutritivas además de no tener colesterol. Allí trabajan, en parte en condiciones de sobrevivencia pero también con crecientes niveles de industrialización, empresas sociales como la “Central de Cooperativas Agropecuarias Operación Tierra (CECAOT)” que tiene su centro de abastecimiento de materia prima a las áridas tierras del municipio de Colcha “K”. Este municipio, ubicado en el extremo sur de Bolivia y que tiene 9.645 habitantes y no fue siquiera mencionado por los cuatro diarios, durante el proceso electoral municipal de 1999. Fue marginado de toda cobertura.  

  • Por otro lado, un total de 54 municipios fueron mencionados en alguna edición de los cuatro diarios objeto del presente estudio. Una sola mención para 76 días en cuatro diarios. ¿Cómo fue la elección en ese municipio? ¿Es posible fiscalizar, desde el denominado “Cuarto Poder” lo que sucede política o económicamente en ese municipio si se lo ignora desde la prensa?

VI. 5. Hacia una comunicación descentralizada

 

Bolivia no cuenta con una Política Nacional de Comunicación aunque existen prácticas “ipso-facto” que muestran determinado comportamiento discursivo como la Línea Informativa Centralista (LIC) expuesta en el punto 2 del presente capítulo.

Pero existen otros comportamientos comunicacionales, no estudiados aún, y que bien odrían ser catalogados dentro de la “Comunicación Descentralizada”. Dentro de ella, se ubica la Línea Informativa Descentralizada (LID) como respuesta al esquema centralista, descrito en el presente estudio.

Las lógicas y los esquemas del actuar de esta forma de comunicación serían:

 

a. Se da absoluta preeminencia a la noticia local y / o regional aunque se peca en el fenómeno conocido como el “hablarse al ombligo” y no influir en el poder central.

b. Se trabaja en condiciones de casi absoluta precariedad técnico-económica que, sin embargo, no es obstáculo para desarrollar un “quijotesco” trabajo de servicio social, por el pésimo nivel de remuneración salarial a los trabajadores de prensa de esos medios regionales y alejados y la precaria situación de los equipos, especialmente de radios FM locales.

c. Los responsables de medios están condicionados a la llegada de mensajes desde el poder central y difundirlos de manera gratuita, es decir sin el cobro por publicidad institucional, cuando las necesidades materiales y las condiciones económicas en el funcionamiento de estos medios es casi de sobrevivencia.

d. Los medios de comunicación de las regiones emiten mensajes locales destinados a públicos que se encuentran absortos por los contenidos emitidos por los medios de comunicación nacionales (especialmente de radio y TV) que tienen repetidora o señal reproductora en la región.

 

[1] Entrevista al periodista Edgar Toro. La Paz, 1 de diciembre de 2000.

[2] Entrevista al periodista Miguel Lora. La Paz, 9 de febrero de 2001.

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